Cáritas participa del compromiso por la justicia propio de toda la comunidad eclesial y lo hace viable a través del compromiso temporal de los laicos.

Al cuestionar los sistemas que engendran injusticia, la caridad adquiere el rostro del esfuerzo continuado por la justicia y por el cambio de las estructuras injustas.

Para integrarse en Cáritas es preciso dejarse seducir y estar dispuesto a entender y entrar en una dinámica de progreso personal y comunitario que cambia la vida